Veni, BIDI, vinci

15 03 2010

Una entrada muy esperada….

En el anterior post (aquí debajo sí, check it out yo!) hablaba del artista urbano Banksy, quien ha inspirado este escrito no sólo por la bidimensionalidad en la que trabaja (aunque ‘graffita’ tan bien que hace de ella un 3D) sino porque sin venir a cuento me encontré con una obra del susodicho donde utiliza un código BIDI. ¿Y qué es eso? Pues mira:

No, no se trata tan sólo de un familiar del código de barras ni mucho menos tan sólo unos puntos pixelados encuadrados. El BIDI o código QR (Quick Response) es un sistema creado en Japón para almacenar información. Esta tecnología permite que al ser fotografiado en un soporte físico o en la red con un móvil se pueda acceder de forma directa y rápida a cualquier contenido alojado en la red.

Últimamente está siendo muy utilizado para campañas publicitarias, ya que tan sólo con la descarga de un programa para el móvil y tras hacer una simple foto, se puede redireccionar a quien lo haga donde uno más desee; por ejemplo el aquí añadido lo hace hacia mi blog.Otro ejemplo sería el de YOROKUBU, quienes lo utilizan en su versión impresa.

Resulta pues que, a pesar de parecer una tecnología muy complicada es más sencilla de lo que parece, en cuanto a su realización concierne. Existen ciertas compañías que lo comercializan especialmente, pero Kaywa ha sacado a la luz gratuitamente  un lector de códigos QR. Asimismo ha revolucionado este campo ofreciendo a cualquier persona la creación de sus propios códigos BIDI o QR, de una manera tan simple como entrar en su página web y decidir el contenido, desde ‘linkar’ a una URL hasta a un texto cualquiera, y generar el mentado en el tamaño deseado.

A partir de ahora comienza la batalla tecnológica gracias a un invento que me encanta y pretendo explotar. Es la mezcla perfecta entre la novedad tecnológica y el ‘código de barras’ como el de cualquier producto desde hace ya 30 años de su inmersión en las tiendas.

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